domingo, 12 de junio de 2011

LA EVALUACIÓN

 LA EVALUACIÓN EN LOS SISTEMAS EDUCATIVOS

    

Es interesante mejorar permanentemente tanto los procesos que se producen en los sistemas de evaluación como los resultados de su acción.   Evaluaciones cuantitativas y cualitativas, evaluaciones sumativas y formativas de carácter general constituyen en estos momentos un quehacer habitual en las Administraciones educativas, pues les resulta imprescindible conocer el rendimiento de sus sistemas y tomar medidas correctas para su perfeccionamiento.


     La evaluación se centra en la valoración de los resultados que alcanza el alumnado en sus aprendizajes, y  estos aprendizajes se producen, a su vez, según lo adecuado del funcionamiento de la estructura del sistema y de las medidas que se adoptan para su puesta en práctica.

     Por ello, cabe plantearse la evaluación sistémica referida a tres ámbitos importantes:


     1.  La Administración educativa, marco legal.

     2.  Los centros y sus normas.

     3.  Los procesos de enseñanza y aprendizaje.

    

    

     EVALUACIÓN

    

          En cualquiera de los supuestos, las fases que todo proceso evaluativo debe seguir serán las siguientes:

    

     1.  Objetivos de la evaluación (para qué evaluar).

     2.  Objeto de la evaluación (qué evaluar).

     3.  Agentes de la evaluación (quiénes participan y de qué manera).

     4.  Temporalización de la evaluación.

     5.  Metodología de la evaluación (técnicas e instrumentos para su práctica).

     6.  Obtención de conclusiones, toma de decisiones y elaboración del informe final.

    

    

     LA EVALUACIÓN DE LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE

    

         

     La forma tradicional de aplicar la evaluación en los sistemas educativos ha supuesto su utilización, casi exclusiva, para comprobar los resultados obtenidos en los procesos de aprendizaje del alumnado.

       

     EVALUAR PARA FAVORECER LA ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

    

     Una de las razones importantes que obligan al cambio de modelo evaluativo es la necesidad de atender a la diversidad dentro de las etapas de educación obligatoria del sistema.

 Esta diversidad del alumnado se produce, en general, por las diferentes características que los niños poseen (estilo cognitivo, ritmo de aprendizaje, intereses...), pero también por sus altas capacidades, la existencia de alguna discapacidad (intelectual, motórica, sensorial), las dificultades de adaptación al sistema por su pertenencia a entornos sociales desfavorecidos o las situaciones, más o menos permanentes, que pueden suponer desajustes escolares (familias migrantes, itinerancias, enfermedad, convalecencia).

     Si realmente se quiere dar respuesta a las diversas circunstancias del alumnado en las diferentes etapas educativas, la evaluación no debe ser igual para todos, homogeneizadora de la población, sino que debe adoptar tipos y modelos de aplicación que se acomoden al alumnado y favorezcan su integración, primero en el sistema y después en la sociedad.

    

     CONCEPTO Y TIPOS DE EVALUACION

    

     Evaluar en educación

    

     El término evaluar/evaluación aplicado al campo educativo es relativamente reciente, pues hasta el siglo XX la palabra genérica con que se designaba era examen —mucha bibliografía da buena cuenta de ello—. Se incorpora desde el campo de la empresa, a partir de 1916, fecha en que Henry Fayol publica su obra “Administración general e industrial”. En ella establece las fases básicas para la actuación: planificar, realizar y evaluar. En este marco surge (por traspaso) el moderno discurso científico de la educación y su nueva terminología: tecnología de la educación, diseño curricular, objetivos del aprendizaje, evaluación educativa.

     La segmentación del trabajo se reflejó en la segmentación de la actividad docente: especialistas en currículum, planificación, organización, evaluación... El control de tiempos y movimientos marcó la pauta para la aparición de los objetivos de aprendizaje y de la evaluación como control de resultados. Los estudios sobre el rendimiento de los obreros llevaron, en Pedagogía, a la discusión sobre el aprendizaje en términos de rendimiento académico y, lo que resultó más grave, a su plasmación —simplista, sin duda— en números como garantía de objetividad y rigor.

     Se da, por tanto, un paralelismo claro entre control empresarial y evaluación escolar.


     Evolución del concepto de evaluación

    

     El paradigma cuantitativo y tecnocrático en el que surge la evaluación —avalado por la aparición de los tests psicológicos, también con número para la expresión de los resultados— condiciona su desarrollo y aplicación hasta el momento actual.

     Sin embargo, se producen cambios significativos a lo largo del tiempo en los estudios evaluativos, que hacen evolucionar tanto el concepto de la evaluación como su funcionalidad. Nos detendremos en tres autores.

    

     Evaluar para comprobar

     R. Tyler, en dos obras publicadas en 1942 y 1950, respectivamente, define la evaluación como «el proceso que permite determinar en qué grado han sido alcanzados los objetivos educativos propuestos». Para realizar el proceso que cita, establece ocho fases de trabajo:

    

     1.  Determinar los objetivos.

     2.  Ordenar los objetivos en clasificaciones amplias.

     3.  Definir los objetivos en términos de comportamiento.

     4.  Establecer las situaciones adecuadas para que pueda demostrarse la consecución de los objetivos.

     5.  Explicar los propósitos de la estrategia a las personas responsables, en situaciones apropiadas.

     6.  Seleccionar o desarrollar las medidas técnicas adecuadas.

     7.  Recopilar los datos de trabajo.

     8.  Comparar los datos con los objetivos de comportamiento.

    

     Este modelo, basado en principios psicopedagógicos ya superados, aunque muy valioso en su tiempo y aprovechable en algunas de sus afirmaciones, se ha mantenido en buena medida hasta el momento actual, aunque, como antes se señalaba, ya es tiempo de cambiar.

    

     Evaluar para decidir

     L. J. Cronbach, en 1963, agrega un elemento importante para la moderna concepción de la evaluación al definirla como «la recogida y uso de la información para tomar decisiones sobre un programa educativo». Por tanto, la considera un instrumento básico para la toma de decisiones. Ya no es suficiente saber si se han alcanzado o no los objetivos, sino que, en función de los resultados obtenidos, hay que decidir el nuevo camino que debe seguirse. Autores actuales (Postic, M. y De Ketele, J. M.) destacan y subrayan esta función de retroalimentación marcada por Cronbach para la evaluación.

    

     Evaluar para juzgar

     M. Scriven, por su parte, en 1967, incluye en su definición la necesidad de valorar el objeto evaluado, es decir, de señalar lo positivo o negativo, el mérito o demérito de lo conseguido para optar por la continuidad o no del programa desarrollado. Este planteamiento supone añadir nuevos elementos al proceso evaluativo, la ideología del evaluador y el sistema de valores de la sociedad, que condicionarán los resultados de cualquier estudio si no se adoptan los procedimientos y las medidas correctoras para evitar los sesgos posibles.

    

     CONCEPTO ACTUAL DE LA EVALUACIÓN

    

     Definición de evaluación

    

     La evaluación aplicada a la enseñanza y el aprendizaje consiste en un proceso sistemático y riguroso de recogida de datos, incorporado al proceso educativo desde su comienzo, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa para conocer la situación, formar juicios de valor con respecto a ella y tomar las decisiones adecuadas para proseguir la actividad educativa mejorándola permanentemente (Casanova, 1999).

     En esta definición se opta por una evaluación continua, formativa, incorporada a los procesos (no exclusivamente final) y que, de esta manera, permita adaptarlos a las características individuales de cada alumno. En definitiva, que favorezca la integración escolar de todo tipo de alumnado, al favorecer que el currículum (propósitos o expectativas de logro, contenidos, metodología, recursos y evaluación) vaya ajustándose a sus necesidades, sin obligar a que sea el alumno el que, obligadamente, deba adaptarse al sistema.

    

     Características de la evaluación

    

     Desde el concepto señalado, se pueden asignar a la evaluación algunas características importantes:

    

     •  Continua: no conviene aplicar la evaluación solo al final de los procesos, cuando estos ya no se pueden regular. Hay que iniciarla cuando se comienza a enseñar/aprender: se detecta el desarrollo procesual y se corrige lo necesario.

     •  Positiva: no hay que evaluar para destacar lo negativo, hay que evaluar para conocer y valorar todo, también lo positivo. El resultado que se transmite de la evaluación al alumnado y a sus familias debe contener los avances conseguidos y las dificultades detectadas, pero no solo las últimas (cosa bastante frecuente). De este modo se contribuirá a cambiar la imagen de la evaluación, negativa en casi todos los casos.

     •  Perfeccionadora: si se es capaz de poner en práctica este proceso evaluativo, la evaluación sirve para mejorar, para perfeccionar los procesos. Como consecuencia, también se mejorarán los resultados. Si esto no ocurriera, sería preciso revisar el trabajo, pues no es posible que mejorando el camino no se favorezca la llegada a la meta.

     •  Global: se debe evaluar el desarrollo formativo del alumno en su conjunto, no por capacidades o aprendizajes aislados. La persona es una y sus logros se valorarán globalmente.

     •  Descriptiva: no basta un número para ofrecer información acerca de los aprendizajes del alumnado, es necesario explicar verbalmente (oral/escrito) cuáles han sido estos y de qué manera se producen. El número no dice nada.

     •  Colegiada: si se evalúan actitudes, capacidades, conocimientos, procedimientos, habilidades, destrezas... con técnicas cualitativas, hay que garantizar la objetividad de la evaluación. Para ello, se hace imprescindible contrastar y comentar los datos con otros profesores. Hay que procurar que no aparezcan sesgos subjetivos en la evaluación del alumnado.

    

     TIPOS DE EVALUACIÓN

    

     Clasificación de la evaluación

    

     Entre las muchas opciones, según autores, que se pueden comentar de las diferentes tipologías evaluativas, se seleccionan los tipos imprescindibles para la mejor consecución de los logros educativos.

      

     Evaluación formativa

     La evaluación formativa es la que evalúa procesos, se incorpora a los mismos desde su comienzo y, a través de los datos que va ofreciendo, permite regularlos mediante decisiones inmediatas. Resulta fundamental en la enseñanza-aprendizaje, pues favorece el ajuste de la enseñanza al modo de aprender de cada alumno.

    

     Evaluación sumativa

     La evaluación sumativa evalúa productos terminados, por lo que sirve para decidir si estos se ajustan a lo previsto o no. Ya no es posible rehacer el proceso y solamente permite tomar decisiones a medio y largo plazo, modificando los elementos necesarios.

    

     Evaluación normativa

     La evaluación nomotética es la que toma referentes externos al sujeto para evaluar sus aprendizajes o desarrollo. El referente externo puede ser el nivel del grupo donde el alumno se encuentra escolarizado, en cuyo caso la evaluación se denomina normativa.

    

     Evaluación criterial

     Cuando el referente externo es un criterio objetivable de aprendizaje, la evaluación se denomina criterial, y es la que ofrece garantías de conocimiento y objetividad en la evaluación.

    

     Evaluación idiográfica

     La evaluación idiográfica es la que parte de las capacidades de cada alumno para marcar las metas adecuadas a su desarrollo. Si alcanza esas metas, su valoración será satisfactoria; de lo contrario, resultará insatisfactoria. No siempre coincidirán los criterios anteriormente citados con las metas individualizadas de la evaluación criterial.

    

     Evaluación inicial

     La evaluación inicial es la que se realiza al comienzo de una actividad, del trabajo con una unidad didáctica, por ejemplo, para conocer el punto de partida de cada alumno, es decir, las ideas previas que ya posee del tema.

  

     Evaluación procesual

     La evaluación procesual es la que tiene lugar a lo largo del proceso de aprendizaje o de funcionamiento de un programa o de un centro, según los casos. Se identificaría con evaluación continua, pues se lleva a cabo de modo permanente.

    

     Evaluación final

     La evaluación final es la que se realiza al terminar un proceso para valorar los resultados obtenidos. Cuando este proceso no va a continuar, su funcionalidad será sumativa, pues supone ya la evaluación última por la que se accede o no al título, en lo que se refiere a situaciones de aprendizaje.

    

     TÉCNICAS PARA LA EVALUACIÓN

    

     Técnicas para la obtención de datos

    

     Técnicas y modelo evaluativo


Las técnicas que se proponen para obtener datos a lo largo del proceso de evaluación están relacionadas con un modelo cualitativo y formativo. Si la evaluación que se lleva a cabo debe ser formativa —perfeccionadora, en definitiva—, también lo debe ser la metodología que se aplique, ya que lo contrario resultaría incoherente y no conduciría a los fines previstos.

    

     Se proponen las siguientes técnicas: observación, entrevista, encuesta, sociometría y trabajos del alumno. Pueden añadirse los exámenes tradicionales y la aplicación de tests u otro tipo de pruebas, pero no se abordarán por ser suficientemente conocidos y no añadir nada especial al modelo formativo.

    

     Observación

    

             La observación es la técnica que consiste en el examen atento que un sujeto realiza sobre otros o sobre determinados objetos y hechos, para llegar al conocimiento profundo de los mismos mediante la consecución de una serie de datos generalmente inalcanzables por otras vías. Se utiliza habitualmente en todas las ocasiones de la vida y ofrece numerosa información acerca de lo observado. Es la mayor fuente de datos que posee la persona. Si, además, se sistematiza y se plasma por escrito la información obtenida, resulta fiable para valorar los elementos de la enseñanza y aprendizaje.

          Características

     En función del comentario anterior, cabe destacar que la observación, para que la información obtenida mediante ella sea fiable y válida, debe reunir algunas características, entre las que cabe destacar:

    

     •  Planificación.

     •  Definición clara y precisa de objetivos.

     •  Sistematización.

     •  Delimitación de los datos que se deben alcanzar.

     •  Registro de datos en los instrumentos o soportes apropiados.

     •  Triangulación de los datos obtenidos.

    

          Tipos

     La observación puede ser participante y no participante. En la primera, el observador forma parte del propio grupo observado, es uno de sus componentes, o representa ese papel. Es un tipo de observación muy utilizado en estudios sociológicos, donde se supone una forma adecuada de obtener datos veraces y fiables. En educación y, más específicamente en la evaluación de aprendizajes, es poco aplicable, por lo que se realiza la no participante. En ella el observador es una persona ajena al grupo, o al menos no uno de sus mismos componentes. El profesor no es un alumno, aunque interacciona con el grupo.    

     Entrevista

    

          La entrevista consiste en una «conversación intencional». Dada su similitud con la encuesta, también se conceptúa como tal, pero planteada y respondida de forma oral. Por esta característica permite obtener datos que, por escrito, nunca se conseguirían, por su carácter confidencial. Igualmente, la información que supone una fuerte implicación afectiva también se presta mejor para ser recogida mediante esta técnica.

     Aplicada al campo de la educación y, más en concreto, al de la evaluación, ofrece ciertas ventajas en relación con otras técnicas, como son:

    

     Los requisitos o características que debe reunir la entrevista para que resulte un instrumento útil de obtención de datos, serán:

    

     •  Definición clara de objetivos.

     •  Delimitación precisa de los datos que se desean conseguir.

     •  Garantía para el entrevistado de reserva y confidencialidad en cuanto a la información que transmite.

     •  Registro de la conversación mantenida o de sus datos más destacados.

    

    

    

     Encuesta

    

     La encuesta consiste en la obtención de información relativa a un tema, problema o situación determinada que se realiza habitualmente mediante la aplicación de cuestionarios orales o escritos.

     Los objetivos de la encuesta se centran en:

    

     •  Averiguar y describir las condiciones existentes en el desarrollo de la situación evaluada.

     •  Descubrir formas de conducta o de funcionamiento con las que poder comparar situaciones anteriores.

     •  Determinar las relaciones existentes entre diversos acontecimientos o situaciones y entre diferentes personas.

    

     Destinatarios

    

     Sociometría

La sociometría ofrece información acerca de la estructura interna de los grupos; en nuestro caso, de los grupos de alumnado de cada curso o ciclo.

     Para detectar esta estructura, el alumnado debe manifestar sus preferencias intelectuales y afectivas hacia sus compañeros, al igual que los rechazos posibles.

         

     La sociometría ha recuperado su importancia en la educación en los momentos actuales, cuando la diversidad del alumnado que se integra en el sistema educativo regular o común es algo a lo que obligadamente hay que responder de forma adecuada, y para ello es preciso comprobar si el clima del aula y del centro responden a una buena estructuración interna de los diferentes grupos de escolares. Este constituye un condicionante previo para alcanzar la calidad educativa deseable.

    

     Trabajos del alumnado

    

     Los trabajos, de todo tipo, que realiza el alumnado, tanto de forma individual como en grupo, dentro o fuera del aula, constituyen una referencia básica para valorar hasta qué punto va alcanzando las capacidades propuestas y desarrollando los procedimientos de estudio adecuados.

     Hay que promover la realización de trabajos variados, plásticos, escritos y orales. Dentro de estos, existe una gran diversidad de opciones para proponer, en función de las capacidades del alumno y de los propósitos que se persiguen.

     Ese trabajo individual o en grupo (válido para avanzar en el desarrollo de habilidades sociales, por ejemplo) será el instrumento que el profesorado observará de modo cercano, día a día, y le resultará útil para ir ajustando, como ya quedó indicado, su programación a las posibilidades de cada alumno.

    

     TÉCNICAS PARA EL ANÁLISIS DE DATOS

    

     No es suficiente haber obtenido una serie de datos acerca de la evolución —en sentido amplio— del alumnado. Se hace preciso revisar y analizar esa información para llegar a las conclusiones adecuadas sobre su significado y posterior aplicación en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

     Las técnicas básicas para analizar datos de tipo cualitativo, como los que aquí interesan, son el análisis de contenido y la triangulación.

     

     Análisis de contenido

    

     Fases para su aplicación

     Cuando se recogen datos con métodos de enfoque cualitativo-descriptivo, conviene analizar la información para sistematizar, todo lo posible, ese gran número de cuestiones, muy enriquecedoras y muy ilustrativas, pero que aparecen sin organizar. Por ello, conviene:

    

     1.  Determinar la amplitud del análisis.

     2.  Concretar la unidad de análisis.

     3.  Identificar, seleccionar y estructurar las categorías de análisis.

     4.  Codificar los datos.

     5.  Analizarlos estadísticamente, en caso de que se considere preciso.

    

     Desde una perspectiva más general, aplicable a todo proceso evaluador, pueden formularse las siguientes fases, asequibles al ámbito de la educación:

    

     1.  Triangulación de datos.

     2.  Análisis sistemático del contenido de toda la información obtenida.

     3.  Profundización, comentario y contraste de los datos entre los responsables de la evaluación.

     4.  Concreción y redacción de los resultados en el informe final.

    

     Criterios de evaluación

     Para los procesos de enseñanza y aprendizaje, este modelo de análisis de contenido exige el establecimiento de los criterios de evaluación como referentes obligados para reforzar o corregir el proceso seguido y, si procede, la modificación de actividades. En definitiva, para determinar el logro de los propósitos previstos hay que fijar los criterios que sirvan de guía para el análisis de esos resultados. De lo contrario, no existirá una pauta reglada que facilite el llegar a las conclusiones pertinentes.

    

     Triangulación

    

     Definición

     La triangulación consiste en la utilización de diferentes medios para comprobar un dato obtenido o un indicador de evaluación trabajado.

     Estos medios, en el ámbito educativo y, más en concreto, en los procesos de enseñanza y aprendizaje diversificados, se traducen en las fuentes, los métodos, los profesores, los espacios, los tiempos, etc.

     Como se ve, para realizar la triangulación se aplicarán diferentes técnicas, instrumentos o personas que sirvan para contrastar el dato obtenido. Es importante señalar que los únicos datos que se consideran válidos son los que coinciden tras aplicar los distintos medios enumerados. Es decir, deben ser coincidentes las opiniones de las personas involucradas en el proceso evaluativo, o coincidente el resultado de aprendizaje evaluado con diferentes técnicas, por ejemplo.

    

     Tipos de triangulación

     En función de lo comentado anteriormente, los tipos de triangulación serán:

     •  Triangulación de fuentes, u obtención de información de diversa procedencia original (profesorado, documentos, familias, etc.).

     •  Triangulación metodológica, o utilización de diversas estrategias de recogida de datos: observación, entrevista, lista de control, etc.

     •  Triangulación de evaluadores, o realización de la recogida de datos por parte de varios sujetos responsables de la evaluación: varios profesores, investigadores, etcétera.

     •  Triangulación espacial, o realización del estudio con datos obtenidos en distintos lugares.

    

     INSTRUMENTOS PARA LA EVALUACIÓN

    

    

     Lista de control

    

     La lista de control es un cuadro de doble entrada en el cual se anotan, en la columna de la izquierda, los aprendizajes que deben alcanzarse en un periodo determinado de tiempo y en la parte superior, horizontalmente, los nombres de los alumnos que se evalúan.

     La definición de los aprendizajes será clara y precisa, para evitar indefiniciones en el momento de decidir si está conseguido o no.

    

          Según se va avanzando en el trabajo de las diferentes unidades didácticas, se va cumplimentando (con un aspa o cualquier otro símbolo) el apartado correspondiente al alumno que ha alcanzado el aprendizaje. Este instrumento tiene ventajas claras sobre otros en su utilización:

     •  En poco espacio se agrupa mucha información,

     •  Se posee una visión de conjunto sobre la marcha del grupo y de cada uno de los alumnos.     Es un instrumento sumamente útil para elaborar los informes para las familias.

    

     Escala de valoración

    

     La escala de valoración consiste en un registro de datos en el cual se reflejan los aprendizajes que pretenden evaluarse en relación con un solo alumno, valorando hasta qué punto se han logrado.

 Es decir, no solo se cumplimenta el apartado correspondiente a cuándo se alcanzó el aprendizaje, sino que se indica si está totalmente conseguido, si está a punto de conseguirse o si se está comenzando en su dominio. Ofrece una información cualitativa muy importante, especialmente cuando se refiere al alumnado con necesidades educativas especiales, que precisa un seguimiento cuidadoso y detallado de su progreso y desarrollo.

    

          Se recogen en la escala aprendizajes de todo tipo: conceptos, procedimientos y actitudes, y en cada ítem solo debe aparecer uno, para que se pueda evaluar con exactitud.

     Cuestionario

    

     El cuestionario consiste en un conjunto de preguntas estructuradas acerca de un tema; habitualmente se aplica por escrito a un determinado número de personas. Es el instrumento adecuado para plasmar los resultados de la encuesta.

     Conviene distinguir dos tipos de cuestionario importantes:

    

     •  De recogida de información para una encuesta.

     •  De control de procesos y resultados de aprendizaje.

    

               EL INFORME DE EVALUACIÓN

    

     El informe como síntesis de procesos y resultados

    

     Todo proceso evaluativo debe concretarse en un informe que recoja la valoración de los datos más relevantes obtenidos durante el proceso y que refleje, igualmente, los resultados alcanzados.

     Durante los procesos de enseñanza y aprendizaje, el alumnado y sus familias deben conocer cómo van evolucionando, qué aprenden, qué dificultades se presentan y en qué aspectos, qué capacidades y habilidades son las mejor desarrolladas, etc. Esto obliga al profesorado a mantener continua comunicación personal con padres y alumnos, de manera que se vayan ajustando las acciones a las necesidades planteadas.

    


Bibliografía


     •  CANO, E. (1998): Evaluación de la calidad educativa, Madrid, La Muralla.

     •  CASANOVA, M. A. (1991): La sociometría en el aula, Madrid, La Muralla.

     •  — (1999): Manual de evaluación educativa, Madrid, La Muralla.

     •  CRONBACH, L. J. (1963): «Course Improvement throught Evaluation», Teachers College Record Rev., 64.

     •  DARDER, P. y LÓPEZ, J. A. (1985): Quafe-80. Cuestionario para el análisis del funcionamiento de la escuela, Barcelona, Onda.

     •  ROSALES, C. (1990): Evaluar es reflexionar sobre la enseñar, Madrid, Narcea.

     •  SANTOS GUERRA, M. A. (1990): Hacer visible lo cotidiano, Madrid, Akal.

     •  SCRIVEN, M. S. (1967): «The Methodology of evaluation», en Perspectives of Curriculum Evaluation, Chicago, Rand McNally.

     •  TYLER, R. W. (1950): Basic Principles of Curriculum and Instruction, Chicago, University of Chicago Press.

     •  WOODS, P. (1987): La escuela por dentro, Barcelona, Paidós-MEC.